Aprende a leer etiquetas nutrimentales y olvídate de ser engañada por la industria alimentaria. Es momento de saber qué es lo que estamos comprando y comiendo. El saber leer las etiquetas nutrimentales puede llegar a ser tu mejor arma para lograr tus objetivos y mantenerte saludable.
Los productos industrializados están llenos de ingredientes artificiales, azúcares, grasas, químicos y conservadores que muchas veces no queremos, ni sabemos que los estamos ingiriendo.
Esta imagen te ayudará a entender cómo empezar y qué es lo recomendado:

Paso 1: Lo primero que tienes que fijarte es en la porción, ya que todo lo demás está basado en esa cantidad de gramaje que muchas veces no es el envase completo y solo es una pequeña porción de ella.
Depende de lo que vas a consumir es en lo que te vas a basar, si la porción dice 30 gramos y te vas a comer el envase completo que contiene 60 gramos, todo lo vas a multiplicar por dos para saber realmente cuántas calorías, grasa, azúcar, etc. contiene ese producto.
Paso 2: Calorías es la cantidad de energía que consumirás en total. Se recomienda que no sea más de 100 kcal por 100 gramos de producto.
Paso 3: Grasa total se recomienda menos de 10 gramos en 100 gramos de producto. Evita las grasas trans.
Paso 4: Sodio menos de 200 mg en 100 gramos de porción.
Paso 7: Carbohidratos totales
Paso 8: El aporte de fibra es fundamental porque nos habla indirectamente del índice glucémico del alimento, es decir, de cuánto tarda en digerirse y en elevar la glucemia en el cuerpo, así como también, la cantidad de fibra repercute en nuestra salud intestinal, en las defensas del organismo y en la saciedad que experimentamos al consumir el alimento. Hay que procurar que tenga más de 3-5 gramos por porción.
Paso 9: Los azúcares totales deben ser menores a 10 gramos por porción y si te estas cuidando menos de 5 gramos.
Paso 10: Las proteínas van a depender de tu objetivo y la cantidad que busques en el producto. Si estás haciendo ejercicio y buscas aumentar masa muscular procura que tenga más de 10 gramos por porción.
Y por último, lo más importante son los ingredientes porque es lo que realmente estás consumiendo y habrá una reacción química en tu organismo donde los números de nutrientes no son lo único que importan. Procura consumir productos con menos de 10 ingredientes, que sus ingredientes principales no sean azúcares, grasas o harinas refinadas.
Siempre hay opciones buenas /malas y debemos saber diferenciarlas.
No debemos guiarnos por la portada o lo que dice el frente de la etiqueta, ya que puede ser engañoso.
INGREDIENTES QUE DEBES EVITAR:
- trigo
- harina de trigo
- cebada
- centeno
- lactosa
- gluten
- caseina
- maltodextrina
- lecitina de soya
- grasas vegetales
- aceite de girasol
- cualquier tipo de azúcar